La transición al Romanticismo

Hacia 1770, en Alemania, empezó a desarrollarse un nuevo estilo literario llamado “Sturm und Drang” (“Tempestad y empuje”), de sensibilidad prerromántica, defiende el sentimiento y la libre fantasía frente a la razón y las reglas clásicas.

En este movimiento alemán destacan:

  • Friedrich von Schiller: Con un carácter rebelde y su obsesión por la libertad, le acercan a este movimiento. Fue sobre todo dramaturgo. Sus primeras piezas dramáticas están protagonizadas por jóvenes rebeldes y exaltados. Con el tiempo, por influjo de su amigo Goethe, evoluciona hacia un estilo que conjuga temas románticos (rebeldía, libertad) con una forma más clásica. Destaca Guillermo Tell.
A. Graff: Friedrich Schiller (hacia 1790)

A. Graff: Friedrich Schiller (hacia 1790)

  • J.W. Goethe: Humanista que cultivó múltiples parcelas del pensamiento y del arte. Las dos fases de su producción literaria fueron resumidas por Ortega y Gasset con el binomio “tempestad e impulso” para expresar su evolución del clasicismo al prerromanticismo. Destacan dos obras:
    • Las desventuras del joven Werther: novela sobre un joven muy sensible que se suicida por amor. Tuvo un éxito extraordinario en toda Europa, impuso hasta una moda en el vestir y el hablar de la juventud, basada en el personaje de Werther.
    • Fausto: extenso poema dialogado que recrea una leyenda del siglo XVI. De sus dos partes: la primera es la más conocida, en la que el sabio Fausto, ya anciano, firma con Mefistófeles, el diablo, un pacto por el que recobra la juventud a cambio de su alma, transformado en el joven Enrique, seduce a Margarita y la abandona después con hijo. Ella mata al niño y es condenada a muerte. Al final Fausto se salva de la condenación eterna por haber hecho el bien.

Johann Heinrich Wilhelm Tischbein [Public domain], via Wikimedia Commons

Johann Heinrich Wilhelm Tischbein [Public domain], via Wikimedia Commons

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