El Realismo y el Naturalismo

INTRODUCCIÓN

  • A partir de 1850 se produce en Europa un proceso de alejamiento paulatino con respecto a la mentalidad y a la forma de vida románticas.
  • La burguesía se convierte en la clase social dominante y aparece en la sociedad un fuerte espíritu conservador y una ideología marcadamente pragmática, es decir, útil.
  • Aparecen el mismo tiempo los primeros movimientos obreros (socialismo, comunismo, anarquismo) en lucha declarada contra la política establecida. La revolución industrial ha comenzado a mostrar sus contradicciones y abusos. Marx había lanzado su manifiesto comunista en 1848.
  • El positivismo se convierte en la corriente ideológica más importante del momento. Su principal representante, Augusto Conte, postula una nueva actitud frente a la realidad en la que se desecha todo aquel conocimiento que no proceda de la observación rigurosa y de la experiencia. Se ensalzan los avances de las ciencias experimentales, matemáticas, física, química y se minusvaloran los estudios humanísticos porque no aportan avances técnicos significativos.
  • Todos los cambios anteriormente citados trae como consecuencia la desaparición de las ideas románticas. Frente al subjetivismo romántico, aparece el gusto por la objetividad y por el estudio minucioso de la realidad. Frente al exótico, lo fantástico y lo irracional, surge el firme propósito de alcanzar la realidad más absoluta.

CARACTERÍSTICAS GENERALES:

  • El arte debe ser una representación exacta de la realidad a través de una observación minuciosa, desapasionada, impersonal y objetiva de la misma.
  • Se da mucha importancia a la verosimilitud: la trama, el ambiente, los personajes, el lenguaje…deben de resultar creíbles.
  • El propósito de reflejar la realidad tal como es, llevó a los realistas a reproducir el habla coloquial en todas sus variedades sociales y regionales.
  • El género más cultivado será la novela, ya que permite un mayor realismo, y queda en un segundo plano los géneros subjetivos como la lírica. La narrativa aparece el uso reiterado del narrador omnisciente, que es aquel que conoce todo lo que va a suceder en el relato y que lo sabe todo igualmente acerca de los personajes, lo que siente, lo que piensan en cada momento etc. Interviene en ocasiones en el relato y utiliza la tercera persona del singular. Además, la extensión de la novela, permitía la representación detallada y totalizadora de la realidad en sus varios aspectos y dimensiones.
  • Aparece el compromiso ético y político del autor, que se inmiscuye en el relato y toma posición ante la realidad. Así aparece a veces la novela de tesis o novela didáctica (el autor utiliza la novela como cauce para defender una tesis, sus ideas y defenderla), en la que la intención del autor, convertido en moralista, condiciona la calidad estética de la obra, ya que los personajes se convierte en meros estereotipos o portavoces del pensamiento del escritor. El novelista analiza con espíritu crítico los problemas de los distintos estratos de la sociedad, sobre todo de la burguesía media, tal como hace Galdós.
  • El público lector es esta clase media, por lo que hay una gran demanda de novelas que reflejasen la realidad circundante, lo que supuso un estímulo para la actividad editorial y la profesionalización del novelista.
  • Temas: las relaciones amorosas conflictivas, el adulterio, el conflicto entre tradición y progreso, el anticlericalismo… Es decir, la sociedad y su comportamiento será el tema preferido por la novela realista. Se muestran y se critican actitudes, pensamientos y acciones. La clase social burguesa y sus hipocresías y falsedades son el blanco preferido por la afilada pluma del escritor. Aparecen también otros grupos sociales como el clero, los funcionarios y la clase política, la aristocracia y la clase obrera.
  • El lenguaje es uno de los instrumentos mejor manejados por el escritor realista. Su afán de objetividad se tradujo en un estilo sobrio, eficaz y de gran precisión.
  • Su estilo está caracterizado por la descripción minuciosa de los personajes y los ambientes, el gusto por el detalle, el análisis de la psicología de los personajes y la reproducción del habla cotidiana.
  • Se concede una gran importancia a la utilización de un lenguaje natural, que huye de lo artificioso y que intenta reproducir el habla real de las distintas clases sociales. Así ambos movimientos y imitan y toman muchos recursos de la prosa costumbrista. Se cuidan los diálogos entre personajes, se utiliza el monólogo para dar al lector buena cuenta de los pensamientos más íntimos de los individuos y aparecen las descripciones minuciosas que intenta reflejar con claridad situaciones y escenarios muy diversos como la ciudad, o el interior de las viviendas.

EL NATURALISMO

  • El Naturalismo lleva a sus últimas consecuencias los postulados del Realismo e implica además de las técnicas narrativas ya señaladas, una nueva concepción del hombre y de la vida.
  • En el pensamiento de Émile Zola, creador del movimiento, influyeron algunas obras como El tratado de la herencia natural del Dr. Lucas, El origen de las especies de Darwin, o Las teorías sobre la herencia de Mendel, en las que se defendía una concepción determinista de la vida: las leyes fisiológicas de la herencia condicionan al ser humano. La lucha por la vida se convierte en el único móvil de la conducta de los individuos y de los grupos sociales. Hay una competición natural de las especies entre sí. Esta selección natural ha sido sustituida por los privilegios de unas clases sociales sobre otras, por el poder económico y social de una minoría, la burguesía sobre una mayoría, el fuerte sobre el débil.
  • Así el escritor naturalista se detiene con la descripción de la realidades más terribles y degradadas. Concede especial importancia a los instintos (sexuales, posesión, poder), lo que es propio de la antropología materialista y hace gala de un pesimismo fatalista en el destino del ser humano y en la organización social.
  • Aparecen los personajes colectivos (la mina, la fábrica, las masas ciudadanas) y los personajes degradados y embrutecidos por la influencia del medio.
  • La novela naturalista es una exageración de la realista, a la que se añaden los aspectos más sórdidos y negativos de la realidad. Contiene una idea que desarrolla en sus obras: el determinismo, según el cual el personaje está determinado por la herencia genética y el ambiente en que se desarrolla, y como ya está determinado, no tiene posibilidad de elegir su destino.
  • En España se producirá una fuerte polémica entre los defensores del determinismo (el hombre no es libre y está siempre condicionado por su herencia genética y por el ambiente en que se desarrolla; así lo verán, en cierto modo, escritores como Emilia Pardo Bazán, Clarín, Galdós), y los defensores de la moral católica que rechazan de manera radical los postulados naturalistas para defender la libertad de acción y de elección en el hombre, pues ambas están protegidas por Dios, según la doctrina de la Iglesia católica (Alarcón, Pereda, Núñez de Arce).
  • El Realismo y el Naturalismo se extendieron por toda Europa y bajo sus postulados aparecieron escritores fundamentales de la historia universal de la literatura como Dickens en Inglaterra, Tolstoi, Chejov, y Dostoievsky en Rusia; Flaubert, Stendhal, Balzac y Zola en Francia; Ibsen en Suecia.

 

GÉNEROS Y AUTORES

NOVELA

La novela es el género preferido y sus representantes más importantes en España son:

  • Fernán Caballero: seudónimo de Cecilia Böhl de Faber, se educó en el romanticismo, pero hoy se la considera como la primera autora realista. Sus obras tienen enfoque sentimentales y moralizantes. Sobra más representativa es La gaviota, en la que se refleja las costumbres y tradiciones de un pueblo.
  • Pedro Antonio de Alarcón: autor prerrealista, publicó El escándalo, una novela inspirada en un catolicismo conservador. Con El sombrero de tres picos construyó una novela corta de carácter lista con elementos cómicos. También es famosa su novela El niño de la bola.
  • José María de Pereda: sus obras más conocidas son Sotileza y Peñas arriba. Son obras de tesis, de ambientación conservadora y tradicional, en las que rechaza ciertos temas y ambientes de la novela extranjera y somete a la realidad a una profunda idealización. Atacó positivismo y defendió el mundo rural frente al progreso urbano. Quizás lo mejor de su producción esté en sus cuentos.
  • Armando Palacio Valdés: exalta el valor de las virtudes tradicionales frente al progreso. La aldea perdida y La hermana San Sulpicio son sus obras más representativas.
  • Juan Valera: Su realismo se orienta más hacia el análisis psicológico de los personajes, sobre todo los femeninos. En sus obras de estilo elegante y cuidado, las fuerzas vitales y liberales frente a la tradición, la mojigatería y el pseudo misticismo que dominaban a gran parte de la burguesía española. El talante escéptico de Juan Valera en lo religioso y su posición liberal moderada en la política hacen de él el primer realista puro de la narrativa española del siglo XIX. Sus obras más importantes son Pepita Jiménez y Juanita, la larga. Fue embajador de España en varios países europeos.
  • Emilia Pardo Bazán defendió las ideas naturalistas de Zola intentando conciliar el catolicismo con el materialismo y el determinismo, algo muy difícil ya que el autor francés afirmó en muchas ocasiones que era imposible ser católico y naturalista a la vez. En sus obras describe rudos ambientes sociales y pasiones violentas. Sus personajes son seres atrapados en los vicios y en la más absoluta miseria moral. El mundo rural gallego es el protagonista de sus dos obras más famosas las Los pazos de Ulloa y La madre naturaleza. Fue una de las primeras mujeres feministas y obtuvo una cátedra en la universidad.
  • Vicente Blasco Ibáñez: es el novelista más cercano a la ortodoxia naturalista. Hay en sus obras un gusto especial por los ambientes sórdidos, la crudeza temática y la preocupación por las taras hereditarias. Empezó publicando novelas ambientadas en la huerta valenciana en las que describe el odio entre individuos, la fatalidad y la miseria. Entre sus obras destacan Entre naranjos, Cañas y barro y La barraca.
  • Leopoldo Alas “Clarín”: defendió, desde una posición progresista, una literatura combativa, y a través del periodismo denunció la corrupción política, el caciquismo y la superstición. Fue muy crítico con el catolicismo tradicional. Cultivó el artículo periodístico, los cuentos y las novelas cortas en los que conviven los enfoques críticos con la ternura hacia las gentes humildes ( ¡Adiós, Cordera!, Doña Berta, Pipá… ) y sobre todo la novela, género en el que destaca su obra maestra: La Regenta, obra total en la que el autor hace una crítica acerada de la hipocresía de la sociedad burguesa de provincias. En ella encontramos un profundo análisis de situaciones y tipos humanos, retratos psicológicos de los protagonistas (Ana Ozores, don Fermín de Pas, don Víctor Quintanar, Don Álvaro Mesía…) Y un lenguaje cuidado y nada artificioso. La ciudad de Vetusta, trasunto de la ciudad de Oviedo, se transforma en espacio mítico.
  • Benito Pérez Galdós: quizás el más grande escritor realista y el de obra más extensa, su producción literaria se puede dividir en tres partes:
  • Los Episodios Nacionales: 46 volúmenes agrupados en cinco series que encierran una historia novelada de España desde la batalla de Trafalgar hasta la aparición de Cánovas del Castillo.
  • Las novelas: dentro de su producción novelística se distinguen las novelas de la primera época: Marianela, La familia de León Roch, Doña Perfecta, en las que se narran historias de amor frustrado. La irrupción del naturalismo supuso un giro en la narrativa de Galdós y surgen novelas contemporáneas, la mayor parte de ellas ambientadas en Madrid, como Fortunata y Jacinta, Miau, Misericordia, etc.
  • Obras teatrales: muchas de ellas son adaptaciones de sus novelas: Realidad, Electra.

POESÍA

Las dos direcciones más características de la poesía del momento son el prosaísmo como en Campoamor y el retoricismo hueco con pretensiones cívico-filosóficas (Núñez de Arce). Otros poetas de la época son Emilio Ferrari y Joaquín Bartrina.

TEATRO

Son abundantes las influencias románticas tanto los temas como en el lenguaje. La corriente realista aporta algunas novedades: aparición de temas contemporáneos, gusto por el enfoque didáctico de las obras, lenguaje moderado. Son las características de la alta comedia que desembocará en la comedia benaventina. También aparece un teatro neorromántico de gestos ampulosos y grandilocuentes que tiene su máximo exponente en José de Echegaray. Otros dramaturgos de este momento son Tamayo y Baus, López de Ayala y Galdós.

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